Hasta la fecha, los esfuerzos para lograr una transición justa hacia una economía neta cero se han centrado en el sistema energético. Sin embargo, el imperativo del trabajo digno y la inclusión social se aplica por igual a los sectores que afectan y son afectados por la naturaleza.
Este informe define una ‘transición natural justa’ como un cambio a una economía neta cero y resistente al clima que ofrece trabajo decente, inclusión social y la erradicación de la pobreza al tiempo que cumple objetivos de biodiversidad.
Los autores exploran cómo el sector financiero puede respaldar resultados positivos para la transición justa, centrándose en cuatro áreas prioritarias: brindar sistemas agrícolas y alimentarios sostenibles; poner fin a la deforestación; ampliar las soluciones basadas en la naturaleza; y restaurar los ecosistemas oceánicos (ver la figura a continuación). Se proporcionan ejemplos de prácticas financieras en etapa inicial en estas áreas, como Climate Action 100+, Investor Initiative for Sustainable Forests, Rabobank y UNEP Sustainable Blue Economy Finance Initiative.