El sector de servicios financieros de Europa está soportando una extraordinaria variedad de desafíos, lo que lleva a los reguladores a responder con nuevas iniciativas audaces destinadas a unificar un panorama regulatorio inconexo, aumentar la seguridad de los datos y mejorar la resiliencia operativa.
Si bien los gigantes tecnológicos globales de los Estados Unidos, China y más allá están ofreciendo capacidades de nube, análisis de datos y experiencia del cliente que cambian el juego a las empresas de la UE, existe una creciente preocupación de que los populares servicios subcontratados de hoy en día no siempre cumplan con los requisitos de protección de datos y seguridad de Europa.