Los miembros se enfrentan a importantes desafíos, entre ellos la elevada inflación, el aumento de la inseguridad alimentaria y energética, los elevados niveles de deuda, el endurecimiento de las condiciones financieras, la volatilidad de los flujos de capital y los tipos de cambio, y la intensificación de la fragmentación geopolítica. Con este fin, el Programa de Trabajo del directorio ejecutivo se centra en las respuestas de política y el asesoramiento bilateral y multilateral para estabilizar la economía mundial y aumentar la resiliencia, la asistencia financiera crítica a los países más afectados por estas crisis y el apoyo al desarrollo de capacidades para ayudar a implementar el asesoramiento en materia de políticas. Más que nunca, el Fondo tiene un papel clave que desempeñar en la promoción de la cooperación internacional y las soluciones colaborativas a los desafíos compartidos, incluidos los relacionados con el clima, la digitalización y la inclusión.