El cambio climático ya no es una predicción, se está convirtiendo en una realidad. La frecuencia e intensidad de los fenómenos meteorológicos extremos de hoy han superado los primeros modelos climáticos. Estamos en una carrera por nuestras vidas, para alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050. A menos que actuemos ahora, actuemos rápido y actuemos juntos, perderemos esa carrera.
Tenemos que actuar ahora para empezar a reducir las emisiones. El mundo está actualmente lejos de una trayectoria de emisiones netas cero. Las emisiones globales de gases de efecto invernadero siguen aumentando, no disminuyendo. Si no actuamos ahora para comenzar a descarbonizar, corremos el riesgo de superar los puntos de inflexión que conducirán a un cambio climático catastrófico e irreversible, con riesgos inimaginables para las vidas y los medios de subsistencia.
Tenemos que actuar con rapidez para financiar la transición a cero emisiones netas. La descarbonización es un asunto costoso. También debemos equilibrar la descarbonización y el desarrollo. El mundo necesita un financiamiento significativo para el desarrollo sostenible y las nuevas tecnologías para alcanzar el cero neto para 2050, según algunas estimaciones, US $ 9.2 billones anuales. Esto es US $ 3.5 billones más que la inversión anual actual.
Y tenemos que actuar juntos. El desafío climático es demasiado grande para que los gobiernos o cualquier país lo resuelvan. Necesitamos un esfuerzo global y un enfoque de toda la sociedad dentro de cada país. Las asociaciones eficaces en los sectores público, privado y humano serán clave para movilizar la financiación necesaria para una transición efectiva y justa.