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REFORMA O RIESGO DE IRRELEVANCIA


Ocho décadas después de Bretton Woods, el FMI debe profesionalizar y despolitizar sus decisiones

Si el FMI no existiera ya, tendríamos que inventarlo. Después de dos catástrofes que ocurren una vez cada siglo en rápida sucesión (la pandemia y la crisis financiera mundial), los países se han endeudado masivamente para ayudar a su población y sus instituciones a sobrevivir. Se avecinan más perturbaciones a medida que el planeta se calienta y surgen nuevos patógenos. Mientras tanto, las crecientes barreras al comercio y la inversión obstaculizan los mecanismos habituales para superar las brechas de oportunidades entre los países industriales envejecidos y las jóvenes economías en desarrollo. Esa creciente desconexión ha impulsado a millones de migrantes a enfrentarse a selvas densas y mares abiertos para encontrar un lugar en el mundo desarrollado, lo que a su vez ha aumentado los reclamos contra la integración global.

Para enfrentar mejor estos desafíos, necesitamos un FMI que oriente a los países hacia políticas que apoyen el intercambio internacional justo de bienes, servicios y capital, y que complemente a la Organización Mundial del Comercio subrayando los daños que puede causar no hacerlo. El Fondo también debería ofrecer una voz independiente sobre las políticas nacionales –especialmente aquellas que amenazan la estabilidad macroeconómica del país– y servir como prestamista de última instancia para los países que pierden la confianza de los mercados. Lamentablemente, si bien tenemos un FMI, su estructura anacrónica lo deja mal posicionado para llevar a cabo todas estas funciones.

Legitimidad

El FMI necesita legitimidad para satisfacer las necesidades de sus miembros. El Fondo fue creado cuando Estados Unidos era la única superpotencia, dotada de una fortaleza económica que le permitía mantenerse en gran medida al margen de la contienda y ser un ejecutor creíble, en su mayor parte imparcial, de las reglas que rigen el intercambio. Otros países no le envidiaban su poder de veto sobre decisiones clave ni su control, junto con sus aliados Canadá y Europa occidental, de los nombramientos de directivos y las decisiones operativas. Esta alianza occidental ha permanecido prácticamente indisputada hasta hace poco: en su apogeo durante la Guerra Fría, la Unión Soviética (y sus países satélites), aunque era una superpotencia militar, seguía siendo un enano económico y en gran medida estaba fuera del sistema comercial mundial. En su apogeo a fines de los años 1980, Japón, aunque era una potencia económica importante, dependía demasiado de Estados Unidos para desafiar su hegemonía; de hecho, hoy es parte de la alianza occidental. El control occidental ha sido desafiado sólo recientemente por el ascenso de China, que se ha convertido en una superpotencia económica y militar.

Por supuesto, las quejas sobre la escasa representación de los países que no pertenecen a la alianza occidental han ido en aumento desde hace tiempo. Las cuotas de los miembros del FMI representan sus derechos de voto y el monto de sus contribuciones de capital al Fondo. El máximo que un país puede pedir prestado al FMI en diversas circunstancias también es proporcional a su cuota. La cuota de Japón, del 6,47%, supera la de China, del 6,4%, aunque esta última es ahora una economía más de cuatro veces mayor. De manera similar, la cuota de la India es menor que las del Reino Unido y Francia, a pesar de que su economía ha superado a ambas en tamaño. Es difícil ver la razón de tal escasa representación hoy en día, aparte del deseo de la alianza occidental de aferrarse al poder.

El caso de la redistribución

El FMI necesita una imagen de legitimidad y de buen gobierno, no sólo para facilitar la negociación de normas y hacerlas cumplir imparcialmente, sino también para poder decidir cómo utilizar correctamente sus recursos. Hay razones por las que la alianza occidental ya no es adecuada para cumplir su cometido.

Lamentablemente, los temores de Estados Unidos de verse superado económicamente y, en última instancia, militarmente, combinados con la reducción de su espacio fiscal, significan que la política interna ha virado hacia un mayor aislacionismo. Estados Unidos ha pasado de ser el árbitro, generalmente motivado por la idea de que la apertura beneficia a todos, a convertirse en un actor, que desea la apertura en sus propios términos. Sin embargo, todavía quiere ser árbitro en organizaciones como el FMI. Políticamente, también es muy difícil para cualquier administración estadounidense o europea renunciar a cualquiera de los poderes que tiene, por mucho que su posesión disminuya la eficacia del FMI.

En un mundo en que la capacidad fiscal es limitada, el FMI debe prestar cada vez más a países en dificultades sin apoyo adicional de la alianza occidental. Como las pérdidas potenciales de los préstamos del FMI no son visibles en los libros contables de ningún gobierno en el corto plazo, y la alianza occidental sólo soporta una fracción de las pérdidas eventuales (proporcional a su cuota de participación), es tentador para el FMI utilizar los recursos del Fondo para ayudar a amigos o vecinos necesitados, incluso si el préstamo no es económicamente viable. Aunque siempre ha habido un componente político en los préstamos del FMI, el FMI ha tenido mayores posibilidades de diseñar un programa de rescate exitoso y recuperar sus préstamos gracias a la asistencia externa de la alianza occidental. Por ejemplo, Estados Unidos contribuyó con una parte considerable del paquete de rescate de 1994 para la crisis de México. Es posible que el FMI tenga que actuar cada vez más solo, con la alianza occidental ejerciendo el control, aunque con mucho menos dinero propio en juego.

Por último, la propia alianza occidental se está desintegrando. El gobierno de Donald Trump tenía serias diferencias comerciales con Canadá y Europa occidental, y no es impensable que, a medida que cambie la composición política de los gobiernos, habrá cada vez menos consenso en la alianza sobre la dirección económica. Esto podría dar lugar a una toma de decisiones impredecible si la alianza sigue controlando el FMI.

Cuotas y supervisión

Si no se puede confiar en que la alianza occidental siga proporcionando una buena gobernanza, la necesidad de redistribuir las cuotas del FMI en función del tamaño relativo de las economías cobra aún más importancia. Pero también puede tener consecuencias no deseadas. A medida que las diferencias geopolíticas fragmentan el mundo, ¿podría una hipotética alianza centrada en China, por ejemplo, bloquear los préstamos a países estrechamente vinculados a la alianza occidental, o viceversa? ¿No es una gobernanza disfuncional mejor que una parálisis absoluta?

Tal vez sea así, y por eso la reforma de las cuotas debería ir acompañada de un cambio en la gobernanza del FMI: el directorio ejecutivo ya no debería votar sobre todas las decisiones operativas, incluido cada programa de préstamos, sino que debería ser una dirección profesional independiente quien tome decisiones operativas en beneficio de la economía mundial. Los miembros del directorio deberían fijar objetivos generales y examinar periódicamente si se están cumpliendo, tal vez con la ayuda de la Oficina de Evaluación Independiente. En otras palabras, los directores ejecutivos deberían centrarse en la gobernanza, de forma muy similar a como lo hacen los directores de las empresas. Deberían fijar mandatos operativos, nombrar y cambiar a la dirección y supervisar el desempeño general, dejando las decisiones cotidianas en manos de la dirección.

En resumen, la manera de evitar la parálisis es profesionalizar la toma de decisiones y despolitizarla. Cuando se creó el FMI, John Maynard Keynes, temiendo la influencia indebida de los Estados Unidos, quería un directorio no residente. En el período inmediatamente posterior a la guerra, cuando las comunicaciones a larga distancia eran costosas y los viajes, principalmente en barco de vapor, llevaban tiempo, esto implicaba un directorio no ejecutivo y una gerencia con poder de decisión. Keynes fue desautorizado por Harry Dexter White, el negociador estadounidense en Bretton Woods. Es hora de reexaminar la idea de Keynes, pero dadas las mejoras en las comunicaciones y los viajes, exigir explícitamente que el directorio no residente sea decididamente no operativo.

El directorio seleccionaría a los principales funcionarios del FMI basándose en los candidatos que gocen de un consenso más amplio, en lugar de otorgar a determinados países o regiones el derecho a nombrarlos. Este proceso sería inevitablemente político, pero mientras el directorio establezca algunas calificaciones básicas para los candidatos designados, la politiquería ayudará a forjar un consenso en torno a los candidatos, lo que garantizará que puedan funcionar con eficacia.

Nuevo versus viejo

Los obstáculos políticos a una reforma radical del FMI son considerables, entre ellos, algunos miembros dominantes que no están dispuestos a ceder poder si consideran que ello podría indicar una posible debilidad política interna. Es mucho más fácil para los países miembros tomar medidas graduales, como la reciente revisión de las cuotas, y convencerse a sí mismos de que se trata de un avance. Las decisiones difíciles pueden dejarse para el próximo gobierno y, inevitablemente, volver a posponerse. Si así evoluciona el futuro, la organización seguirá existiendo, pero será menos legítima y pertinente para las necesidades del mundo. El FMI seguirá siendo valioso para las economías en desarrollo, pero tendrá mucha menos influencia a la hora de ayudar a la economía mundial a adaptarse.

Si las cuotas se modifican para reflejar la fortaleza económica sin ningún otro cambio en la gobernanza, China podría acabar teniendo la cuota más grande. Entonces, según el Convenio Constitutivo del FMI, la sede del organismo tendría que trasladarse a Pekín. La politización que Keynes temía continuaría, pero posiblemente con un nuevo conjunto de actores y reglas políticas y un nuevo conjunto de países insatisfechos y desvinculados.

Sin embargo, si los miembros reforman simultáneamente las cuotas y la gobernanza, un FMI independiente podría unir a un mundo fragmentado en torno a cuestiones clave. Para que resulte aceptable para el resto, esas reformas integrales deberían realizarse pronto, de lo contrario, el resto bien podría creer que se trata de un intento de la alianza occidental de conservar cierta influencia justo cuando el poder finalmente está cambiando.

Un FMI reformado podría ayudar a determinar nuevas reglas para el intercambio internacional, por ejemplo, estableciendo una lista preliminar de temas que se negociarán, teniendo en cuenta los cambios en la economía mundial. Dada la complejidad de los temas, podría reunir a un pequeño grupo de países para que lleven a cabo las negociaciones iniciales en el marco de sus consultas multilaterales. Si el FMI logra suficiente confianza, podría dar forma a esas nuevas reglas y hacer que se implementen. También podría afinar su análisis y asesorar mejor a los países sobre la sostenibilidad macroeconómica y externa, al tiempo que prestaba más eficazmente para que los países volvieran a encaminarse.

Ochenta años después de Bretton Woods, el mundo debe decidir si reforma el FMI para interactuar mejor con sus miembros y abordar sus desafíos, o si no actúa y permite que el Fondo desaparezca. 



Lenguaje impreciso en los informes climáticos australianos


27 de agosto de 2024

Los inversores y las empresas están utilizando términos vagos e intercambiables en sus divulgaciones relacionadas con el clima, según un nuevo informe de lavado verde de la Comisión Australiana de Valores e Inversiones (ASIC). El regulador realizó 47 intervenciones durante los 15 meses hasta junio de 2024, emitiendo más de 123.000 dólares australianos (82.000 dólares) en avisos de infracción a empresas como Northern Trust Asset Management y Morningstar Investment Management. El informe también enumeró los procedimientos de sanción civil contra el fondo de jubilación Active Super, el fideicomisario LGSS Pty Limited, Vanguard Investments Australia y Mercer Superannuation. Los tribunales determinaron que los tres habían incurrido en lavado verde, y Mercer recibió una multa de 11,3 millones de dólares australianos. La ASIC encontró un uso inconsistente e intercambiable de términos clave en las divulgaciones de las empresas que cotizan en bolsa, como «emisiones netas cero» y «neutro en carbono». También señaló la insuficiente divulgación de los principales insumos, hipótesis y contingencias utilizados para las declaraciones relacionadas con el clima. El regulador dijo que los fideicomisarios de jubilación habían utilizado una terminología vaga al hacer reclamos, a veces proporcionando representaciones infundadas u omitiendo detalles sobre las inversiones mantenidas. «Un pequeño número de fondos de jubilación tenían inversiones en empresas que parecían estar violando sus propios criterios de exclusión de inversiones», dijo la ASIC. Para ayudar a las entidades reguladas a evitar conductas indebidas relacionadas con el lavado verde, la comisión dijo que deberían considerar los requisitos de divulgación relevantes en los Estándares Australianos de Informes de Sostenibilidad cuando divulguen métricas y objetivos relacionados con el clima de manera voluntaria. La semana pasada, el Senado australiano aprobó enmiendas históricas a la Ley de Corporaciones, introduciendo informes climáticos obligatorios alineados con las divulgaciones relacionadas con el clima S2 del Consejo de Normas Internacionales de Sostenibilidad.


La ASIC continúa tomando medidas sobre las afirmaciones engañosas para disuadir la mala conducta de greenwashing

Publicado 23 agosto 2024

La ASIC ha realizado 47 intervenciones regulatorias para abordar la mala conducta de lavado verde durante el período de 15 meses hasta el 30 de junio de 2024, incluido el inicio de dos procedimientos en el Tribunal Federal y más de $ 123,000 en pagos de avisos de infracción.

La gama de intervenciones, descritas en el Informe 791 Intervenciones de la ASIC sobre la mala conducta de lavado verde: 2023-2024 (REP 791), tienen como objetivo erradicar las conductas engañosas y engañosas en relación con los productos y servicios relacionados con las finanzas sostenibles.

El informe también detalla las conclusiones, recomendaciones y ejemplos de buenas prácticas de sus actividades de supervisión entre el 1 de abril de 2023 y el 30 de junio de 2024.

La comisionada de la ASIC, Kate O’Rourke, dijo que combatir el lavado verde es fundamental para mantener la confianza en los productos y servicios relacionados con las finanzas sostenibles.

«Los inversores y los consumidores tienen derecho a recibir información precisa y fiable para poder tomar decisiones de inversión informadas y seguras. Las afirmaciones de greenwashing engañan a los inversores y a los consumidores, y socavan la confianza.

«En los casos en los que hemos identificado conductas indebidas de lavado verde, la ASIC ha intervenido para proteger a los inversores y consumidores, y para mantener la integridad del mercado».

Las intervenciones entre el 1 de abril de 2023 y el 30 de junio de 2024 incluyeron:

  • la obtención de 37 resultados de divulgación correctiva por parte de diversas entidades,
  • emitir ocho avisos de infracción por un total de más de $123,000, y
  • iniciando procedimientos de sanción civil contra LGSS Pty Limited (Active Super) (24-121MR) y Vanguard Investments Australia (24-061MR).

La ASIC también avanzó en el procedimiento de sanción civil contra Mercer Superannuation (Australia) Limited (24-173MR), que concluyó con una multa de 11,3 millones de dólares.

Las intervenciones regulatorias de la ASIC se relacionaron con:

  • divulgación insuficiente sobre el alcance de los filtros de inversión ESG y las metodologías de inversión,
  • inversiones subyacentes que sean incoherentes con los filtros de inversión ESG y las políticas de inversión divulgados, y
  • Declaraciones relacionadas con la sostenibilidad realizadas sin motivos razonables o sin suficiente detalle.

Las actividades de vigilancia del blanqueo verde de la ASIC abarcaron una amplia gama de sectores, incluidas las empresas que cotizan en bolsa, los fondos gestionados, los fondos de jubilación y el mercado mayorista de bonos verdes.

«Nuestra supervisión indica que hay un amplio margen de mejora y animamos encarecidamente a los emisores de productos y a sus asesores a que se centren en la calidad de las divulgaciones y en los datos que las sustentan.

«La información relacionada con la sostenibilidad, como cualquier otra, debe ser precisa, basarse en motivos razonables y ser fácilmente comprensible para los inversores», dijo la Sra. O’Rourke.

La ASIC insta a las entidades a tener en cuenta las conclusiones y recomendaciones de este informe, así como de la Hoja informativa 271 Cómo evitar el blanqueo verde al ofrecer o promover productos relacionados con la sostenibilidad (INFO 271) y el Informe 763 Intervenciones recientes de blanqueo ecológico de la ASIC (REP 763) para reducir el riesgo de blanqueo verde.

La ASIC reconoce los cambios significativos que se avecinan con la introducción propuesta de requisitos obligatorios de divulgación financiera relacionados con el clima para grandes empresas e instituciones financieras. El proyecto de ley que propone esta legislación ya ha sido aprobado por el Senado. Una vez que reciba la sanción real, la información estará disponible en el sitio web de la ASIC.

La ASIC adoptará un enfoque pragmático y proporcionado para la supervisión y aplicación de este nuevo régimen. Colaboraremos estrechamente con la industria a medida que desarrollemos la orientación adecuada para ayudarla a desarrollar la capacidad necesaria para cumplir con las nuevas obligaciones.

A lo largo de la transición al régimen obligatorio de información climática propuesto, la ASIC actuará para garantizar que se mantengan los estándares actuales de divulgación y gobernanza y que las entidades cumplan con sus obligaciones legales existentes, incluida la prohibición de larga data contra las conductas engañosas y engañosas.

Antecedentes

El greenwashing y las finanzas sostenibles son prioridades clave para ASIC, tal y como se describe en nuestro Plan Corporativo. La ASIC se centra en apoyar la integridad y la eficiencia del mercado a través de la supervisión y el cumplimiento de las normas actuales de gobernanza y divulgación para reducir los daños del lavado verde, al tiempo que se compromete estrechamente con los requisitos de divulgación financiera relacionados con el clima.

El INFO 271 de la ASIC, publicado en junio de 2022, establece una serie de preguntas que los emisores de productos financieros deben tener en cuenta a la hora de preparar las comunicaciones y divulgaciones sobre productos relacionados con la sostenibilidad.

Los inversores y consumidores pueden consultar el sitio web de Moneysmart para obtener más información sobre la inversión ESG.

Descargas

Más información

  • 24-061MR ASIC gana la primera acción de sanción civil por lavado verde contra Vanguard
  • 24-121MR El Tribunal determina que Active Super hizo afirmaciones engañosas de ESG en una acción de lavado verde presentada por ASIC
  • 24-173El Primer caso de lavado verde de la ASIC se traduce en una multa histórica de 11,3 millones de dólares para Mercer

Los comunicados de prensa de la ASIC son declaraciones puntuales. Tenga en cuenta la fecha de publicación y utilice la función de búsqueda interna en el sitio para verificar otros comunicados de prensa sobre el mismo tema o asuntos relacionados.



Las implicaciones para la estabilidad financiera de los intermediarios de criptoactivos multifuncionales: resumen ejecutivo


Resúmenes ejecutivos de FSI | 29 de agosto de 2024

Texto completo en formato PDF (164kb) | 3 páginas

Los intermediarios de criptoactivos multifunción (MCIs, por sus siglas en inglés) son empresas individuales o grupos de empresas afiliadas que ofrecen una amplia gama de servicios, productos y funciones de criptoactivos centrados en el funcionamiento de una plataforma de negociación. La mayoría de estas actividades y sus combinaciones tienen análogos en las finanzas tradicionales, pero a menudo no las proporciona la misma entidad o se proporcionan solo bajo importantes restricciones o controles para evitar conflictos de intereses y promover la integridad del mercado, la protección de los inversores y la estabilidad financiera.

La agitación del mercado de criptoactivos en mayo y junio de 2022 y el colapso de FTX en noviembre de 2022 ponen de relieve el hecho de que los MCI representan una parte fundamental de los mercados de criptoactivos y pueden exacerbar las vulnerabilidades estructurales en esos mercados. Algunos MCI están profundamente interconectados con una amplia gama de contrapartes en todo el ecosistema de criptoactivos. Como resultado, la falla de un MCI importante podría ser significativa para ese ecosistema debido a su centralidad e interconexión en el mercado. Los MCI también son un punto de entrada común para los inversores minoristas e institucionales en el ecosistema de criptoactivos y, por lo tanto, son canales potenciales para los efectos indirectos en el sistema financiero tradicional.

En este contexto, el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB) publicó en 2023 un informe titulado Las implicaciones para la estabilidad financiera de los intermediarios de criptoactivos multifunción para analizar la estructura y el funcionamiento de los intermediarios de criptoactivos multifunción, con el objetivo de evaluar los riesgos para la estabilidad financiera y derivar implicaciones para la consideración de políticas.

Intermediarios de criptoactivos multifunción

Características del funcionamiento y estructura de los DCL

Implicaciones de los IMC para la estabilidad financiera

Las vulnerabilidades de las MCI reflejan las de las finanzas tradicionales, incluido el apalancamiento, el desajuste de liquidez, las vulnerabilidades tecnológicas y operativas y las interconexiones dentro del ecosistema de criptoactivos y con las finanzas tradicionales. Además, ciertas combinaciones de funciones podrían exacerbar estas vulnerabilidades. Por ejemplo, la participación de las MCI en operaciones por cuenta propia, creación de mercado en sus propios lugares de negociación y préstamo y toma en préstamo de criptoactivos podría conducir a un mayor apalancamiento. Además, las vulnerabilidades de las MCI pueden verse amplificadas aún más por su falta de transparencia operativa y controles efectivos (por ejemplo, debilidades en la gobernanza y la gestión de riesgos), por la divulgación deficiente o nula y por los conflictos de intereses.

Los siguientes canales de transmisión pueden ser relevantes para evaluar cómo las vulnerabilidades originadas por los ICM podrían extenderse al sistema financiero tradicional y a la economía real:

  • Efectos sobre la confianza: El uso generalizado de los servicios de MCI por parte de inversores en criptoactivos poco sofisticados puede generar efectos adversos sobre la confianza que podrían propagarse a través de las monedas estables.
  • Exposiciones de las instituciones financieras a criptoactivos y servicios relacionados: Podrían existir vínculos entre las ICM y las instituciones financieras a través de su dependencia de los servicios de cada una (por ejemplo, custodia, comercio y préstamo de criptoactivos); a través de exposiciones directas entre ellas; o a través de monedas estables emitidas por las ICM respaldadas por activos financieros tradicionales.
  • Efectos sobre la riqueza: Los efectos adversos sobre la riqueza derivados del estrés o la quiebra de las MCI pueden aplicarse a los inversores que financian las MCI o invierten en criptoactivos relacionados o a los usuarios de sus servicios, ya que las MCI suelen proporcionar el único punto de entrada y salida al ecosistema de criptoactivos para muchos inversores.
  • Uso de criptoactivos en pagos y liquidaciones: Las IMC podrían promover la adopción de monedas estables u otros criptoactivos para remesas o como medio de intercambio o depósito de valor. La quiebra de una IMC importante o de una moneda estable emitida o promovida por una IMC podría tener efectos significativos en los mercados de criptoactivos y generar más efectos indirectos.

Conclusiones e implicaciones políticas

A pesar de que la evidencia sugiere que las vulnerabilidades de los criptoactivos aún no representan una amenaza significativa para la estabilidad financiera, existen importantes lagunas en la información que limitan la capacidad de evaluar con precisión las implicaciones de un colapso de los criptoactivos. Si bien los efectos indirectos de los mercados de criptoactivos al sistema financiero tradicional han sido limitados hasta ahora, los eventos de estrés han causado pérdidas significativas a los inversores en criptoactivos y han socavado la confianza en estos mercados.

Las implicaciones para la estabilidad financiera, tanto a nivel de jurisdicción individual como global, dependen de cómo se desarrolle el sector de criptoactivos, cómo cambie el papel de las ICM dentro del sector, hasta qué punto las ICM amplíen sus vínculos con las finanzas tradicionales y la implementación y cumplimiento efectivos de una regulación de criptoactivos consistente a nivel global.

A la luz de los hallazgos, el informe identifica implicaciones políticas que el FSB debe considerar en colaboración con los organismos de normalización pertinentes:

  • Evaluar si los riesgos de amplificación identificados para las combinaciones de funciones de MCI, así como la falta de gobernanza adecuada y los amplios conflictos de intereses, están adecuadamente cubiertos por las recomendaciones del FSB y el SSB o si justificarían medidas de política de mitigación adicionales.
  • Considerar formas de mejorar la cooperación transfronteriza y el intercambio de información para ayudar a las autoridades locales a regular y supervisar eficazmente las IMC que operan a nivel mundial.
  • Considerar formas de abordar las lagunas de información identificadas en el informe, incluyendo si las divulgaciones y los informes están adecuadamente cubiertos por las recomendaciones del FSB y el SSB o si justificarían medidas de política de mitigación adicionales.

Este resumen ejecutivo y los tutoriales relacionados también están disponibles en FSI Connect, la herramienta de aprendizaje en línea del Banco de Pagos Internacionales.



El RBI exige la presentación de información crediticia quincenal para aumentar la transparencia


Publicado el 6 de septiembre de 2024 por Editor

El Banco de la Reserva de la India (RBI) ha anunciado que, a partir de enero del próximo año, las instituciones de crédito (IC) deberán comunicar la información crediticia de sus prestatarios a las compañías de información crediticia (CIC) cada quince días (es decir, cada dos semanas).

Este nuevo mandato tiene como objetivo mejorar la transparencia y mejorar la precisión de los datos crediticios disponibles en el sistema financiero.

En la actualidad, las instituciones de crédito informan a las instituciones de crédito de forma mensual o en intervalos más cortos, si así se acuerda de mutuo acuerdo. El cambio a la presentación de informes quincenales permitirá a los prestamistas acceder a información más actualizada sobre los prestatarios, lo que permitirá una mejor evaluación de los riesgos y mejores decisiones de suscripción de préstamos. La notificación del RBI especifica que esta nueva frecuencia de presentación de informes debe cumplirse dentro de los siete días posteriores al final de cada quincena.

Este cambio normativo subraya la importancia de disponer de datos financieros oportunos y precisos para mejorar la gestión del riesgo crediticio y los procesos de toma de decisiones. La medida también debería fortalecer el ecosistema de información crediticia de la India. Según Rajesh Kumar, director general y director ejecutivo de TransUnion CIBIL, las actualizaciones de datos más frecuentes darán lugar a mejores registros crediticios, lo que facilitará un procesamiento más rápido de los préstamos y la resolución de las disputas de los consumidores.

Para más detalles sobre este desarrollo, ver aquí.

Crédito CIC India RBI


El RBI exige la presentación de información crediticia quincenal para aumentar la transparencia

Las entidades de crédito (EC) están obligadas a comunicar la información crediticia de sus prestatarios a las empresas de información crediticia.

Aathira Varier Bombay

Última actualización: 08 de agosto de 2024 | 18:55 IST

El Banco de la Reserva de la India (RBI) ordenó el jueves que la frecuencia de presentación de información crediticia se haga quincenalmente como medida para impulsar la transparencia en el sistema. Esto entrará en vigor a partir del 1 de enero de 2025, dijo el regulador bancario en una notificación el jueves.

En la actualidad, las instituciones de crédito (IC) están obligadas a comunicar la información crediticia de sus prestatarios a las sociedades de información crediticia (SIC) mensualmente o en intervalos más cortos acordados mutuamente entre la IC y las SIC.

Al anunciar la revisión de la política monetaria, Shakitkanta Das, gobernador del RBI, dijo: “Se propone aumentar la frecuencia de presentación de información crediticia a una frecuencia quincenal o en intervalos más cortos. En consecuencia, los prestatarios se beneficiarán de una actualización más rápida de su información crediticia, especialmente cuando paguen sus préstamos. Los prestamistas, por su parte, podrán realizar mejores evaluaciones de riesgo de los prestatarios”.

Según los expertos, esto permitirá a los prestamistas tomar mejores decisiones de suscripción y, al mismo tiempo, garantizar una resolución más rápida de las disputas de los consumidores. Rajesh Kumar, director general y director ejecutivo de TransUnion CIBIL, afirmó que la decisión es una medida muy progresista que fortalecerá el sistema de información crediticia: “Con una presentación de datos más frecuente por parte de los bancos y las instituciones crediticias, las CIC podrán actualizar los registros crediticios más rápidamente, lo que se traducirá en una mayor disponibilidad de datos actualizados para que los otorgantes de crédito puedan tomar decisiones crediticias informadas. Esto también ayudará a resolver las disputas de los consumidores más rápidamente en función de los datos actualizados en los registros crediticios”.

En la notificación del RBI se indica que las instituciones de crédito deben garantizar que la presentación quincenal de la información crediticia a las instituciones de crédito de inversión debe realizarse dentro de los siete días naturales siguientes a la quincena de presentación de informes correspondiente. El RBI también indica que las instituciones de crédito de inversión deben proporcionar una lista de los prestamistas que no cumplen con los plazos de presentación quincenal de datos al Departamento de Supervisión del RBI en intervalos semestrales.

“Estas instrucciones entrarán en vigor a partir del 1 de enero de 2025. Sin embargo, se alienta a los CI y CIC a que hagan efectivas estas instrucciones lo más rápidamente posible, pero no más tarde del 1 de enero de 2025”, decía la notificación del RBI, añadiendo que los CIC y CI que contravengan o incumplan las instrucciones serán responsables de acciones penales.



El FRC publica un documento de debate sobre el futuro de la información digital en el Reino Unido


Publicado el 6 de septiembre de 2024 por Editor

El mes pasado, el Consejo de Información Financiera (FRC) publicó un documento de debate destinado a recopilar opiniones de las partes interesadas sobre los desarrollos clave que podrían dar forma al futuro de la información digital en el Reino Unido.

Aborda la necesidad de un enfoque legislativo actualizado sobre los informes digitales a la luz del panorama del Reino Unido posterior al Brexit y los posibles beneficios y desventajas de alejarse del marco del Formato Electrónico Único Europeo (ESEF).

El documento también busca retroalimentación sobre el futuro de los informes digitales estructurados y el potencial para extender los requisitos digitales a otras divulgaciones regulatorias, como los informes de sostenibilidad.

Teniendo en cuenta las preferencias y necesidades de las distintas partes interesadas (entre ellas, los preparadores, los usuarios finales y los reguladores), el FRC pretende desarrollar un marco de presentación de informes digitales que equilibre los requisitos de cumplimiento con la necesidad de disponer de datos accesibles y de alta calidad. El FRC también destaca la importancia de la colaboración entre los reguladores del Reino Unido para garantizar que las normas de presentación de informes digitales sean coherentes, sólidas y propicias para alcanzar objetivos de política más amplios, como la lucha contra los delitos económicos y la mejora de la transparencia corporativa.

Esta iniciativa ofrece una oportunidad oportuna para que las partes interesadas influyan en la dirección de los estándares de información digital en el Reino Unido y se aseguren de que satisfacen las necesidades de todos los usuarios. Animamos a nuestros lectores a participar detenidamente en esta consulta.

Las respuestas serán bienvenidas hasta el 1 de noviembre y pueden enviarse por correo electrónico a XBRL@frc.org.uk.

Para obtener más detalles y participar en la consulta, visite el sitio web del FRC.

Informes digitales FRC UK


Se lanza un documento de debate sobre el futuro de la información digital en el Reino Unido

Publicado: 13 de agosto de 2024

Como parte de un grupo Inter regulatorio, el Consejo de Información Financiera anunció hoy el lanzamiento de un documento de debate exhaustivo sobre el futuro de la información digital en el Reino Unido.

El grupo, integrado por la Autoridad de Conducta Financiera, Companies House, HMRC y Charity Commission for England and Wales, tiene como objetivo recabar las opiniones de las partes interesadas sobre los avances cruciales en materia de informes digitales. El documento aborda los cambios en el panorama regulatorio y considera el impacto de la recientemente aprobada Ley de Delitos Económicos y Transparencia Corporativa de 2023.

El FRC ha estado desarrollando y manteniendo taxonomías del Reino Unido durante más de una década, brindando un marco para la elaboración de informes digitales coherentes y de alta calidad. El conjunto de taxonomías del Reino Unido desempeña un papel crucial a la hora de minimizar las cargas sobre las empresas y, al mismo tiempo, respaldar el crecimiento económico al permitir a los inversores acceder y comparar información de manera eficiente y permitir a los reguladores confirmar el cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios.

Los temas clave tratados en el documento de debate incluyen:

  1. Posibles alternativas a la taxonomía del formato electrónico único europeo (ESEF) para los mercados regulados del Reino Unido
  2. Cambios propuestos a los informes digitales estructurados para apoyar las iniciativas de divulgación regulatoria
  3. Consideraciones para el aseguramiento obligatorio del etiquetado digital
  4. El impacto de los requisitos de «etiquetado completo» en las empresas y las organizaciones benéficas
  5. Estrategias para ayudar a las partes interesadas a adaptarse a los nuevos requisitos de informes digitales

El documento de debate busca la opinión de una amplia gama de partes interesadas, incluidos los encargados de preparar informes financieros, los inversores, los proveedores de software, los contables y los reguladores. Su objetivo es ayudar a dar forma al futuro de los informes digitales en el Reino Unido, garantizando que satisfagan las necesidades de todos los usuarios y, al mismo tiempo, promoviendo la transparencia, la comparabilidad y la eficiencia en los informes corporativos.

Queremos escuchar a nuestros grupos de interés sobre cómo podemos seguir desarrollando la información digital en el Reino Unido y mejorar aún más los beneficios que ofrece. La inteligencia de mercado, la información y los datos son cada vez más importantes tanto para la toma de decisiones como para el seguimiento de los resultados, por lo que es fundamental que establezcamos una estrategia para las taxonomías del Reino Unido que siga siendo útil para las empresas en el futuro.



Análisis de escenarios climáticos – Prácticas de supervisión emergentes – Resumen ejecutivo


Resúmenes ejecutivos de FSI | 29 de agosto de 2024

Texto completo en formato PDF (194kb) | 3 páginas

El análisis de escenarios climáticos es una herramienta de evaluación de riesgos que ofrece un marco metodológico hipotético para explorar cómo podrían materializarse los riesgos financieros relacionados con el clima en posibles situaciones futuras. A diferencia de los modelos de riesgo tradicionales que se basan en datos históricos, el análisis de escenarios es útil para evaluar los riesgos financieros relacionados con el clima debido a las importantes incertidumbres relacionadas con el cambio climático.

En el sector financiero, el análisis de escenarios climáticos es una herramienta importante que utilizan tanto los supervisores como las instituciones financieras para evaluar los riesgos financieros relacionados con el clima. Este resumen ejecutivo ofrece una descripción general de los escenarios climáticos de la Red para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS)1 y se basa en el informe de 2022 Análisis de escenarios climáticos por jurisdicciones: conclusiones y lecciones iniciales publicado conjuntamente por la NGFS y el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB).

Objetivos del análisis de escenarios climáticos

En la práctica, los supervisores utilizan el análisis de escenarios climáticos para diversos fines, entre ellos, evaluar:

  • Cómo los riesgos relacionados con el clima pueden afectar la estabilidad financiera (una visión macro prudencial)
  • Cómo los riesgos relacionados con el clima pueden afectar a las instituciones financieras individuales (una visión micro prudencial)
  • Qué factores y riesgos ambientales pueden afectar a las aseguradoras, según lo establecido en los Principios básicos de seguros de la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros

El análisis de escenarios climáticos responde a más de un objetivo en la mayoría de las jurisdicciones encuestadas. El uso más común de este tipo de análisis es evaluar cómo los riesgos relacionados con el clima podrían afectar a las instituciones financieras individuales a nivel micro prudencial y a la estabilidad financiera a nivel macro prudencial. El uso menos común es utilizar el ejercicio para formular políticas gubernamentales relacionadas con el clima.

Las instituciones financieras utilizan el análisis de escenarios climáticos para evaluar su exposición al riesgo relacionado con el clima y cumplir con los requisitos de divulgación, por ejemplo, los relacionados con las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).

Realización de un análisis de escenarios climáticos

Los supervisores suelen utilizar uno de tres enfoques diferentes al realizar un análisis de escenarios climáticos: un enfoque de arriba hacia abajo2, un enfoque de abajo hacia arriba3 y un enfoque híbrido. El enfoque más común es el de arriba hacia abajo.

Tanto los supervisores como las instituciones financieras podrían utilizar el siguiente ejemplo estilizado, que implica cuatro pasos clave, al realizar un análisis de escenario climático:

Los escenarios NGFS

Los escenarios NGFS se desarrollaron principalmente con fines de evaluación de riesgos, centrándose en los impactos sobre la economía y el sector financiero en horizontes temporales largos.

Marco de escenarios NGFS en la fase IV

En la actualidad, siete escenarios de la NGFS ofrecen una gama de resultados plausibles sobre cómo el cambio climático, la política climática y las tendencias tecnológicas podrían afectar la economía y el sistema financiero. Los escenarios más utilizados son las políticas actuales, el cero neto en 2050 y la transición retrasada. Estos escenarios exploran los riesgos que surgirían de un mundo invernadero 5, transiciones ordenadas 6 y desordenadas 7.

La NGFS publicará nuevos escenarios a corto plazo con horizontes de tres a cinco años. Los escenarios a corto plazo pueden superar las limitaciones en el análisis de riesgos macroeconómicos y financieros, en particular las relaciones entre el clima y la economía a largo plazo, tal como se reflejan en los escenarios climáticos actuales de la NGFS.

Resultados de los análisis de escenarios climáticos

En la mayoría de las jurisdicciones estudiadas, el escenario de transición desordenada tuvo los impactos más severos en términos de reducción del producto interno bruto y aumento de las pérdidas financieras. En ambos escenarios, el impacto más importante se produjo en los sectores con uso intensivo de carbono, como la extracción de petróleo, gas y carbón.

En escenarios de alto riesgo físico, donde ocurren desastres naturales más severos y frecuentes, podría haber un impacto significativo en la mayoría de los sectores locales, incluidos la agricultura, la minería y la construcción. Por ejemplo, las inundaciones graves concentradas en una zona geográfica específica o en áreas densamente pobladas pueden aumentar el impacto en los sectores locales.

Desafíos

El principal desafío al realizar análisis de escenarios climáticos se relaciona con la disponibilidad, la coherencia y la comparabilidad de los datos. Por ejemplo, los datos sobre las emisiones de gases de efecto invernadero de la contraparte de un banco pueden no estar disponibles o carecer de granularidad. Esto puede limitar la comprensión de las instituciones financieras sobre la exposición de sus contrapartes a los riesgos de transición. Las autoridades utilizan modelos internos, el juicio de expertos y fuentes de datos de terceros para abordar las lagunas de datos. Las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) publicadas recientemente también deberían ayudar a abordar las lagunas de datos. Estas normas exigen que las instituciones financieras divulguen información relacionada con la sostenibilidad y el clima.

Para mejorar los análisis de escenarios climáticos, es fundamental que las instituciones financieras y los supervisores cooperen a través de las fronteras para compartir buenas prácticas entre jurisdicciones. La colaboración global ayudará a avanzar hacia un marco común que equilibre la estandarización y la comparabilidad con las particularidades locales.

Este resumen ejecutivo y los tutoriales relacionados también están disponibles en FSI Connect, la herramienta de aprendizaje en línea del Banco de Pagos Internacionales.



FLORECIMIENTO MASIVO Y DINAMISMO ECONÓMICO


Recuperar los valores modernos puede revertir la desaceleración de la innovación y sus recompensas

¿Por qué algunas naciones experimentan un florecimiento económico masivo mientras que otras no? ¿Por qué varias naciones occidentales (primero el Reino Unido, luego Estados Unidos, Francia y Alemania) experimentaron un período notable de innovación, crecimiento económico y progreso humano a partir de 1890? ¿Y por qué la innovación se estancó después de 1970?

Mi tesis, desarrollada en mi libro de 2013 Mass Flourishing: How Grassroots Innovation Created Jobs, Challenge, and Change y puesta a prueba en su secuela de 2020, Dynamism: The Values That Drive Innovation, Job Satisfaction, and Economic Growth, es que las naciones con buen desempeño adquirieron mayores niveles de dinamismo: el deseo y las capacidades de la gente de la nación para innovar. La fuerza detrás de este dinamismo innovador que impulsó a la gente en grandes cantidades a concebir innovaciones fue el surgimiento y la difusión de ciertos valores modernos: el individualismo, el vitalismo y el deseo de autoexpresión.

El individualismo (que no debe confundirse con el egoísmo) es el deseo de tener cierta independencia y de abrirse camino por sí mismo. Su origen se remonta al Renacimiento. En el siglo XV, el filósofo italiano Giovanni Pico della Mirandola sostuvo que, si los seres humanos habían sido creados por Dios a su imagen, debían compartir en cierta medida la capacidad de Dios para la creatividad. En otras palabras, Pico previó un sentido de individualismo en el que las personas forjaban su propio desarrollo. Martín Lutero difundió el espíritu del individualismo durante la Reforma con su exigencia de que las personas leyeran e interpretaran la Biblia por sí mismas. Otros pensadores que defendieron el individualismo fueron Ralph Waldo Emerson, con su concepto de autosuficiencia, y George Eliot, que encarnó el espíritu de ruptura con las convenciones.

El vitalismo es la noción de que nos sentimos vivos cuando tomamos la iniciativa de “actuar en el mundo”, para usar la terminología del filósofo alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel, saboreando el descubrimiento y las aventuras en lo desconocido. Un espíritu vitalista se extendió desde Italia a Francia, España y Gran Bretaña más tarde, durante la Era de los Descubrimientos desde el siglo XV hasta el siglo XVII. Este espíritu se encuentra en la obra del gran escultor Benvenuto Cellini, con su celo por la competencia; en el Don Quijote de Cervantes, cuando Sancho Panza, atrapado en un lugar sin desafíos, llega al punto de alucinar obstáculos para una sensación de realización; y más tarde en el filósofo francés Henri Bergson, quien concibió a personas energizadas por las corrientes de la vida que se involucran en proyectos desafiantes y se transforman en un proceso de “devenir”. 

Por último, la autoexpresión es la satisfacción que se obtiene al hacer uso de nuestra imaginación y creatividad, expresando nuestros pensamientos o mostrando nuestros talentos. Al inspirarnos para imaginar y crear una nueva forma o cosa, las personas pueden revelar una parte de quiénes son.

Valores modernos

Las economías modernas se formaron en naciones donde surgieron valores modernos. Esas economías estaban, en esencia, impulsadas por el juicio, las intuiciones y la imaginación de un pueblo moderno, en su mayoría gente común, como me gusta decir, que trabajaba en diversos negocios. Las naciones con un alto dinamismo no sólo tenían mayores tasas de innovación, sino también mayores tasas de satisfacción laboral y felicidad vinculadas a recompensas no pecuniarias, como sentimientos de logro, ejercicio de la imaginación para crear cosas nuevas y superación de desafíos. Esas naciones propiciaban el florecimiento masivo.

Por el contrario, el dinamismo era escaso y la innovación y la satisfacción laboral menos abundantes en las sociedades donde prevalecían los valores tradicionales, como el conformismo, el miedo a correr riesgos, el servicio a los demás y el enfoque en las ganancias materiales en lugar de las experienciales.

¿Hay evidencia que respalde mi teoría? Los cálculos de uno de mis coautores, Raicho Bojilov, en Dynamism revelan que la innovación fue consistentemente abundante en algunos países y consistentemente escasa en otros durante aproximadamente un siglo. Durante el período de alta innovación posterior a la Segunda Guerra Mundial (comparable al período históricamente innovador desde la década de 1870 hasta la Primera Guerra Mundial), las tasas de innovación autóctona fueron sorprendentemente altas en los EE. UU. (1,02), el Reino Unido (0,76) y Finlandia (0,55), pero sorprendentemente bajas en Alemania (0,42), Italia (0,40) y Francia (0,32).

Un análisis de 20 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico realizado por otro coautor, Gylfi Zoega, muestra que los países con poblaciones que poseen altas dosis de valores modernos (Estados Unidos, Irlanda, Australia, Dinamarca y, en menor medida, Suiza, Austria, el Reino Unido, Finlandia e Italia) tuvieron tasas relativamente altas de innovación autóctona, como predice mi teoría.

Además, la investigación estadística de Zoega demuestra que los valores importan. Encuentra que no sólo importa la confianza (un valor que no creo que sea ni moderno ni tradicional), sino también “la voluntad de tomar la iniciativa, el deseo de lograr resultados en el trabajo, enseñar a los niños a ser independientes y la aceptación de la competencia contribuyen positivamente al desempeño económico… medido por el crecimiento de la productividad total de los factores, la satisfacción laboral, la participación masculina en la fuerza laboral y el empleo”. Sin embargo, enseñar a los niños a ser obedientes redujo el desempeño económico.

Lamentablemente, el período de crecimiento espectacular se ha desacelerado desde entonces. El crecimiento acumulado del PTF en Estados Unidos durante períodos de 20 años pasó de 0,381 en 1919-39 a 0,446 en 1950-70, luego bajó a 0,243 en 1970-90 y a 0,302 en 1990-2010, según muestran los cálculos de Bojilov. 

La desaceleración de la innovación y el crecimiento no significa que no haya habido innovación desde los años 1970 (por ejemplo, hubo avances en inteligencia artificial y vehículos eléctricos), pero la mayoría de esas innovaciones provienen de la región de alta tecnología de Silicon Valley, en California, una pequeña parte de la economía. El economista del Instituto Tecnológico de Massachusetts Daron Acemoğlu comentó recientemente que la IA no sumaría más del 1 por ciento a la producción económica de Estados Unidos durante la próxima década.

Pérdida de innovación

Los costos económicos que la pérdida de innovación ha tenido para Occidente son graves. El casi estancamiento resultante de los salarios es preocupante para los trabajadores que crecieron creyendo que sus salarios aumentarían lo suficiente para proporcionarles un mejor nivel de vida que el de sus padres. Como las inversiones de capital se han ido produciendo rendimientos decrecientes que ya no se ven compensados ​​por un progreso técnico impresionante, se ha desalentado gran parte de la formación de capital. A medida que las tasas de interés reales se hundieron a niveles más bajos, el precio de muchos activos, como las casas, aumentó sin cesar desde aproximadamente 1973 hasta 2019, por lo que menos personas que nunca pudieron permitirse vivir en ellas.

Los costos sociales también han sido altos. Los datos de la Encuesta Social General sobre los hogares muestran que la satisfacción laboral declarada en los Estados Unidos ha ido en descenso desde 1972. Anne Case y Angus Deaton, en Deaths of Despair, muestran datos sobre el brote de desesperación en Estados Unidos y lo vinculan con los acontecimientos económicos.

Creo que el declive de la innovación y sus recompensas se debe en gran medida al deterioro de los valores modernos que alimentan el dinamismo de la gente. El terrible ascenso de la “cultura del dinero”, para utilizar un término del filósofo norteamericano John Dewey, puede debilitar el dinamismo de una nación, como argumento en Mass Flourishing.

Me alegra que haya otros interesados en seguir desarrollando mis ideas sobre la recuperación del dinamismo económico. Melissa Kearney, directora del Grupo de Estrategia Económica de Aspen, por ejemplo, ha cambiado el enfoque de investigación de la organización de la resiliencia al fortalecimiento del dinamismo.

Recuperar estos valores y revertir la desaceleración de la innovación será difícil. Los economistas deberían diseñar una economía con un alto dinamismo donde la gente pueda experimentar un florecimiento masivo desde las bases.

Las opiniones expresadas en los artículos y otros materiales son las de los autores y no reflejan necesariamente la política del FMI.



EL ASCENSO Y LA CAÍDA DE LA INFLACIÓN


Las recientes oscilaciones de precios reflejaron en gran medida shocks relacionados con la energía y la oferta, más que un sobrecalentamiento macroeconómico

Cuando la inflación empezó a aumentar en 2021, la mayoría de los responsables de las políticas y los analistas predijeron que el aumento no sería particularmente grande ni persistente. Pero en 2022, la inflación se había convertido en un problema agudo para los bancos centrales. Luego, después de uno de los ajustes de política monetaria más marcados y sincronizados de los que se tenga registro, la inflación mundial disminuyó casi tan repentinamente como había aumentado.

Vemos dos explicaciones generales. La primera destaca que la inflación aumentó al mismo tiempo en la mayoría de los países porque estuvieron sujetos, en distintos grados, a una secuencia similar de shocks: la pandemia, las restricciones a la movilidad y las medidas de política económica asociadas, especialmente el alcance del apoyo fiscal y monetario. Esto pone de relieve los factores internos. Un mayor apoyo fiscal y monetario, mercados laborales más ajustados o expectativas de inflación menos ancladas se traducirían en una mayor inflación.

La segunda destaca que la inflación aumentó en todas partes al mismo tiempo, no porque los shocks locales fueran idénticos en todos los países, sino porque intervinieron causas globales. El aumento de los precios de la energía y los alimentos, intensificado por la invasión rusa de Ucrania, desencadenó una crisis energética similar a los shocks petroleros de los años 1970. La geopolítica fue la causa de ambas series de acontecimientos. Y es cierto que los precios globales de la energía y la inflación general aumentaron juntos, aun cuando las expectativas de inflación a largo plazo se mantuvieron estables (véase el gráfico 1).

Nuestra reciente investigación (Dao y otros, de próxima aparición) que abarca 21 economías avanzadas y de mercados emergentes arroja luz sobre estas explicaciones contrapuestas al descomponer la inflación general de los precios al consumidor en inflación subyacente (núcleo) y shocks generales (desviaciones de la inflación general respecto de la inflación básica). Explicamos la inflación básica mediante expectativas de inflación a largo plazo y medidas amplias de holgura macroeconómica, como la tasa de desempleo, la brecha de producción o la relación entre vacantes y desempleo. Explicamos los shocks de inflación general mediante grandes cambios de precios en industrias particulares, como alimentos, energía o transporte marítimo, y mediante medidas de disrupciones en la cadena de suministro. También permitimos el traspaso a lo largo del tiempo de estos shocks de precios de la industria a la inflación básica, que puede ocurrir a través de los efectos de la inflación general sobre los salarios y otros costos de producción.

Al unir las diferentes piezas, estimamos las respectivas contribuciones de los shocks generales, su transmisión a la inflación básica, medidas más amplias de holgura macroeconómica y cambios en las expectativas de largo plazo al aumento y la caída de la inflación en los distintos países.

En general, constatamos que los shocks generales y su transmisión a la inflación básica explican la mayor parte del aumento y la caída de la inflación. Las medidas más amplias de holgura macroeconómica y los cambios en las expectativas de inflación a largo plazo generalmente contribuyen poco (véase el gráfico 2).

Estados Unidos es una excepción significativa. La contribución de la contracción macroeconómica general a la inflación sigue siendo mayor que en otras economías, pese al enfriamiento significativo del mercado laboral desde principios de 2023. La caída de la inflación general estadounidense desde febrero de 2023 refleja por igual el enfriamiento de la economía en general y la atenuación de la transmisión de shocks generales anteriores (véase el gráfico 3).

En definitiva, el aumento y la caída de la inflación reflejaron principalmente factores globales, pero también influyeron las circunstancias locales. Por ejemplo, observamos que las diferencias en las políticas locales de precios de la energía, incluidos los subsidios para personas y empresas, explican las diferencias en el papel de los shocks de los precios de la energía en el impulso de la inflación. Francia, por ejemplo, tuvo grandes medidas fiscales para contener los precios y una contribución relativamente pequeña de la energía a los shocks de inflación general.

La política monetaria también desempeñó un papel decisivo en la lucha contra la inflación. Durante todo este período, las expectativas de inflación a largo plazo se mantuvieron bien ancladas, lo que sugiere que los bancos centrales mantuvieron su credibilidad y que esto ayudó a evitar espirales de precios y salarios. El endurecimiento global de la política monetaria también puede haber ayudado a reducir la demanda global y, por ende, los precios de la energía. Al mismo tiempo, los shocks energéticos y su transmisión, así como su reversión, explican la mayor parte del aumento y la caída de la inflación, sin necesidad de una desaceleración económica profunda. Aun así, en el caso de Estados Unidos, las sólidas condiciones macroeconómicas han contribuido más importantemente a la inflación básica que en otros países. Desde marzo de 2024, cuando termina nuestra muestra, las condiciones del mercado laboral estadounidense se han moderado aún más, y esto debería ayudar a que la inflación vuelva a la meta.

Pierre-Olivier Gourinchas, consejero económico y director del Departamento de Investigación del FMI, colaboró en este artículo, que se basa en “Entender el ascenso y la caída internacionales de la inflación desde 2020”, un documento de Dao, Gourinchas, Leigh y Mishra que se publicará próximamente en el Journal of Monetary Economics.



DEBEMOS DEPOSITAR NUESTRA ESPERANZA EN EL MULTILATERALISMO


Sólo trabajando juntos los países pueden evitar la fragmentación y la profundización de las crisis

“Quienes sólo miran al pasado o al presente, con seguridad se perderán el futuro”. Estas palabras pronunciadas por el presidente John F. Kennedy hace seis décadas resuenan hoy con renovada urgencia. Con cada año que pasa, se exponen los fracasos de nuestro anticuado paradigma económico y se hace más evidente la necesidad de uno nuevo.

Los desafíos globales que requieren soluciones globales están siempre presentes, ya sea el cambio climático o las crecientes amenazas cibernéticas. Y justo cuando nos enfrentamos a ellos, los tres pilares de la era posterior a la Guerra Fría que sostienen el sistema global (unipolaridad, hiperglobalización y economía neoliberal) se están derrumbando a nuestro alrededor. Estos cambios sísmicos están sembrando las semillas de una nueva ola de nacionalismo populista ejemplificada por los movimientos “Estados Unidos primero”, “Rusia primero”, “India primero”, “China primero” y, a menudo, “mi país primero y único” que surgen en todo el mundo.

En primer lugar, nuestro mundo unipolar está dando paso a un mundo multipolar, no un mundo con muchos estados con igual poder, sino un mundo de múltiples centros de poder. Hace veinte años, ¿el presidente Putin habría invadido Ucrania? ¿Un primer ministro israelí habría resistido tanto tiempo a los consejos de un presidente estadounidense? ¿Se habrían negado los líderes árabes a reunirse con un presidente estadounidense cuando llegó a Oriente Medio?

Hoy, liberados de lo que para ellos parecía una camisa de fuerza unipolar, los países sienten que pueden darse el lujo de cubrirse las espaldas, mantenerse al margen y actuar como “estados bisagra”. Hemos visto esto en acción de forma dramática en la resistencia de la mitad del mundo –la mayoría de los países no occidentales– a apoyar a Ucrania en su guerra contra Rusia. Hoy, sólo 45 países imponen sanciones contra Rusia. Los países sienten que pueden elegir ser no alineados o multi alineados y pueden enfrentar a una gran potencia contra otra. Y como lo demuestra el creciente número de miembros del grupo BRICS –de 5 a 10, y se sumarán más miembros–, los países están formando ahora vínculos oportunistas y potencialmente peligrosos.

En segundo lugar, también estamos pasando del mundo neoliberal de la economía de libre comercio a un mundo más mercantilista definido por la “relocalización de los amigos” por parte de Estados Unidos, la “desregulación del riesgo” por parte de Europa y la “autosuficiencia” por parte de China. Con este giro proteccionista, los gobiernos ahora desempeñan un papel mucho más importante en la política económica, y no principalmente a través de aranceles más altos, sino a través de prohibiciones a las importaciones y exportaciones, prohibiciones tecnológicas y prohibiciones a las inversiones, así como a través de sanciones.

El año pasado se implementaron casi 3.000 restricciones comerciales en todo el mundo. El FMI sugiere que las pérdidas globales derivadas de una mayor fragmentación del comercio podrían tener un costo a largo plazo de hasta el 7% del PIB mundial, sin mencionar la desaceleración de la cooperación en cuestiones globales como la transición ecológica y la inteligencia artificial.

Orden mundial basado en el poder

En tercer lugar, hemos pasado de una hiperglobalización en la que todos se valen por sí mismos a una globalización más restringida, en la que ahora es necesario tener en cuenta las preocupaciones en materia de seguridad, así como las consideraciones ambientales y de equidad. Los bancos centrales ya no son los únicos actores en juego, y un orden basado en el poder está sustituyendo a un orden basado en normas. El aumento del comercio mundial de servicios no significa una desglobalización ni siquiera una desaceleración. Lo que estamos viendo es la adopción por parte de más de 100 países de políticas industriales nacionales, con más de 2.500 medidas proteccionistas registradas tan sólo el año pasado.

Las políticas de compras basadas en el “por si acaso” han sustituido a la fórmula familiar del “justo a tiempo”, y ahora se prefiere la resiliencia y la seguridad del suministro a la simple obtención del precio más bajo. Y a medida que se diversifican y dejan de depender de un solo productor y adoptan estrategias de “China más uno, dos, tres, cuatro o incluso cinco”, los países que comercian con China están reubicando sus pedidos de exportación a Vietnam, Bangladesh, México y otros.

En el informe Perspectivas de la economía mundial del FMI se estima que el crecimiento mundial será del 2,8% en 2030, muy por debajo de los promedios históricos del 3,8%, y advierte que la década de 2020 podría ser la peor en materia de crecimiento de los últimos tiempos. Un mayor proteccionismo sólo reducirá el crecimiento mundial en un momento en que se necesita más cooperación para aumentar el comercio e impulsar la prosperidad. La pobreza extrema, que debía eliminarse en 2030 según los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas, afecta hoy a unos 700 millones de personas. Al ritmo actual de progreso, la pobreza seguirá afectando a 600 millones en 2030.

En la década de 1930, otra era de repliegue, Winston Churchill dijo que los líderes estaban “resueltos a ser irresolutos, inflexibles para no dejarse llevar, sólidos para ser fluidos, todopoderosos para ser impotentes”. Hoy, la decepción popular con los líderes actuales se refleja en el nacionalismo populista, en el que los votantes culpan a la globalización de su destino, cuando el verdadero culpable es nuestro fracaso en gestionar bien la globalización.

Pero las políticas de amistad con los enemigos, los acuerdos comerciales y de seguridad puntuales y las alianzas transitorias sólo servirán para que los países lleguen hasta cierto punto. El futuro económico de cada continente depende más de un sistema internacional estable. Aunque por diferentes razones, todos los continentes necesitan un orden multilateral: Europa porque depende del comercio; las economías en desarrollo porque no pueden alcanzar su potencial económico sin una transferencia de recursos de las economías desarrolladas; los países de ingresos medios porque no quieren verse obligados a elegir entre China y Estados Unidos (China misma no puede convertirse en un país de altos ingresos sin un mercado exportador próspero).

Estados Unidos también se beneficiará del fortalecimiento del orden multilateral. Ya no se encuentra en un mundo unipolar en el que puede esperar tener éxito actuando unilateralmente. En cambio, Estados Unidos es el líder obvio de un mundo multipolar que debe avanzar trabajando a través de las mismas instituciones multilaterales que creó.

Un multilateralismo más fuerte

La Organización Mundial del Comercio debería aprovechar al máximo las indudables habilidades de su directora general, Ngozi Okonjo-Iweala, para resolver las disputas comerciales mediante la conciliación, el arbitraje y la negociación, lo que marcaría un paso atrás respecto de su sistema de apelación basado en los jueces, excesivamente legalista y ahora defectuoso.

Al mismo tiempo, el FMI debería reforzar su papel en la prevención y resolución de crisis. Bajo el firme liderazgo de Kristalina Georgieva, el FMI debería dar más prioridad a su papel fundamental como sistema de alerta temprana para la economía mundial, movilizar su capacidad de préstamo de un billón de dólares para ofrecer un mejor seguro contra las conmociones económicas, negociar un mecanismo de reestructuración de la deuda soberana mucho mejor y crear así una red de seguridad financiera mundial más amplia.

Dado que el 59,1 por ciento de las acciones con derecho a voto del FMI están en manos de países que representan el 13,7 por ciento de la población mundial, mientras que la participación combinada de India y China es de sólo el 9 por ciento, el FMI debe reformar su constitución.

El Banco Mundial debe convertirse, como ha propuesto su nuevo y dinámico presidente, Ajay Banga, en un banco mundial de bienes públicos centrado tanto en el capital humano como en la gestión ambiental. Se estima que las economías de mercados emergentes y en desarrollo, excluida China, necesitarán 3 billones de dólares al año para 2030 para financiar la acción climática y los ODS, de los cuales 2 billones deberían recaudarse en el país y 1 billón tendrá que provenir del exterior.

El informe Summers-Singh del Grupo de los Veinte (G20) ha propuesto que los bancos multilaterales de desarrollo proporcionen un aumento anual de 260.000 millones de dólares. Es necesario movilizar mecanismos financieros innovadores, incluido el uso de garantías para reducir el riesgo y aumentar la inversión del sector privado, para impulsar y complementar estos esfuerzos. El Banco Mundial y los bancos multilaterales de desarrollo necesitarán más fondos de los accionistas mediante un aumento de capital.

Dado que el Grupo de los Siete tiene un número demasiado reducido de miembros para ser el comité directivo de la economía mundial, el G20 debería convertirse en lo que se pretendía que fuera: el principal foro para la cooperación económica mundial. Para que eso funcione, necesita ser más representativo a través de un sistema de circunscripciones y debería reunir una secretaría profesional que pueda asegurar la continuidad de las políticas de un año a otro.

Mantener la esperanza en tiempos difíciles es esencial. El tratado de prohibición de los ensayos nucleares de Kennedy en la década de 1960, las reducciones de armas nucleares de Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov en la década de 1980, los esfuerzos multinacionales para prevenir el agotamiento de la capa de ozono en la década de 1990, la cumbre del G20 de 2009 para estabilizar la economía mundial y el más reciente acuerdo de París sobre el clima son ejemplos del potencial de la cooperación mundial. Pero el éxito requiere un liderazgo visionario y la voluntad de trabajar juntos.

Tenemos ante nosotros dos caminos: uno conduce a la fragmentación global y a la profundización de las crisis, mientras que el otro, si trabajamos colectivamente, traerá prosperidad, progreso y esperanza. Yo elijo la esperanza.



NO HAY TIEMPO PARA MEDIAS TINTAS


La agenda para mejorar el trabajo del FMI tiene cuatro elementos vitales

La decisión de crear el Fondo Monetario Internacional, tomada hace ocho décadas en Bretton Woods, New Hampshire, fue una señal de determinación más que de optimismo. Los países representados en esta conferencia seminal querían que el mundo de posguerra que imaginaban fuera completamente diferente del que precedió a la catástrofe.

Esto difería marcadamente de las aspiraciones de 1918, cuando el objetivo principal, como señaló John Maynard Keynes en una carta escrita en 1942, era volver a 1914. En 1944 nadie quería volver a 1939. La próxima era, según todos, tenía que ser muy diferente, y lo ha sido. El mundo ha disfrutado de un progreso notable en los últimos 80 años, en el que el FMI ha desempeñado un papel valioso.

Sin embargo, el mundo en el que opera el FMI es posiblemente más desafiante que en cualquier otro momento desde su fundación. En un artículo publicado en Finance & Development en 2019, en celebración del 75º aniversario del FMI, señalé ocho características cruciales de este mundo cambiante: un enorme desplazamiento del poder económico y político relativo de los países de altos ingresos de larga data hacia las economías de mercado emergentes, especialmente China; la creciente rivalidad entre Estados Unidos y una China en ascenso; un aumento de la política populista, incluso dentro de las democracias establecidas; una reacción contra la noción de globalización; nuevas tecnologías transformadoras, especialmente Internet y, más recientemente, la inteligencia artificial; una fragilidad financiera generalizada, que incluye en particular un aumento de la deuda pública en relación con el PIB en gran parte del mundo; un largo período de estancamiento secular, caracterizado por políticas monetarias ultra laxas y baja inflación; y, por último, la creciente relevancia del cambio climático.

En los cinco años transcurridos desde que se publicó ese artículo, el mundo ha sufrido una serie de conmociones, en particular la pandemia, la guerra de Rusia en Ucrania y la guerra entre Israel y Hamás. El estancamiento secular es la única tendencia que parece haber mejorado, en parte gracias a esas conmociones. Pero en su lugar han aparecido saltos repentinos de la inflación y tasas de interés más altas. Las grietas en el edificio de la cooperación global son más profundas, la presión sobre las instituciones globales es mayor y el desempeño económico a largo plazo se ha deteriorado.

En los últimos cinco años, como en la década anterior, el FMI ha centrado inevitablemente su atención en la lucha contra incendios. Según Kristalina Georgieva, directora gerente, “solo desde la pandemia, hemos proporcionado alrededor de un billón de dólares en liquidez y financiamiento a nuestros 190 países miembros”. Se han introducido nuevos mecanismos de préstamo, en particular el Fondo Fiduciario para la Resiliencia y la Sostenibilidad, que está en funcionamiento desde octubre de 2022 y se financia con préstamos voluntarios a largo plazo de miembros con sólidas posiciones externas, incluidos aquellos que desean canalizar parte de sus derechos especiales de giro en beneficio de los miembros de bajos ingresos y de los miembros de ingresos medios más vulnerables.

Igualmente, importante es la vigilancia que lleva a cabo el FMI sobre los países individuales y la economía mundial. Un punto destacado fue la propuesta de Ruchir Agarwal y Gita Gopinath para poner fin a la pandemia de COVID-19, publicada en mayo de 2021. Otro fue la decisión de señalar los costos económicos de la reacción contra la globalización. Otro fue el escepticismo ante la prisa por adoptar políticas industriales activas. El FMI también ha señalado acertadamente los peligros de las políticas fiscales excesivamente laxas.

Sin embargo, ninguna de estas medidas, por sensatas que sean, ha sido suficiente. Bretton Woods tenía por objeto poner al mundo en una senda de cooperación, integración económica y desarrollo económico acelerado. Tras la caída de la Unión Soviética en 1991, parecía que ese sería el camino que el mundo seguiría. Ya no es así. Se necesitan cambios fundamentales para renovar la esperanza de un mundo mejor. La culpa no es del FMI ni, por cierto, de las demás instituciones financieras internacionales (IFI), sino de sus amos, especialmente los países de altos ingresos que han dominado durante mucho tiempo el mundo.

Como señalan Lawrence Summers, de Harvard, y NK Singh, expresidente de la Decimoquinta Comisión de Finanzas de la India, en un artículo publicado en abril de 2024 en Project Syndicate: “Las tasas de interés más altas han dejado a los países en desarrollo aplastados por la deuda, y la mitad de las economías más pobres no se han recuperado hasta el punto en que se encontraban antes de la pandemia. El crecimiento es débil en grandes franjas del mundo y la inflación sigue siendo persistentemente alta. Y, detrás de todo esto, el termómetro sigue subiendo”.

La agenda para lograr que el FMI y el universo más amplio de instituciones financieras internacionales funcionen mejor tiene cuatro elementos vitales. Será difícil lograrlos, pero ya no es tiempo de tomar medidas a medias.

En primer lugar, es necesario mejorar radicalmente la forma de abordar los sobreendeudamientos inmanejables. La necesidad de coordinar a los prestamistas oficiales tradicionales organizados en el Club de París, las instituciones chinas y los prestamistas privados plantea nuevas dificultades. Existe un amplio consenso en que el marco común del Grupo de los Veinte para el alivio de la deuda no está haciendo lo suficiente para ayudar a los países pobres. ¿Cómo puede hacerlo, cuando, como señalan Summers y Singh, “el aumento de las tasas de interés y los pagos de bonos y préstamos significó que casi 200.000 millones de dólares salieron de los países en desarrollo hacia los acreedores privados en 2023, eclipsando por completo el aumento de la financiación de las instituciones financieras internacionales”? Los países pobres del mundo no pueden manejar los riesgos que imponen las tasas de interés más altas en los países de altos ingresos. Como bien argumentó Anne O. Krueger, entonces subdirectora gerente del FMI, en 2002, el mundo necesita un mecanismo de reestructuración de la deuda soberana. Lo necesitaba entonces. Lo necesita aún más hoy.

En segundo lugar, se necesitan muchos más recursos. Sólo así podrán el FMI y otras instituciones financieras internacionales ofrecer el tan necesario seguro contra las crisis y desempeñar su papel catalizador esencial en la financiación del desarrollo y la provisión de bienes públicos globales esenciales, especialmente un clima estable. El papel del FMI es, sobre todo, proporcionar financiación de respaldo, pero para poder hacerlo necesita muchos más recursos.

En tercer lugar, la distribución de los votos debe reflejar la magnitud de los cambios en el equilibrio de la influencia económica mundial durante las últimas cuatro décadas. Si eso no sucede, el FMI y otras instituciones financieras internacionales no serán las instituciones globales que el mundo necesita. En la actualidad, la cuota de Japón en el FMI es mayor que la de China, y la del Reino Unido es mayor que la de la India. Es posible argumentar que la posesión de una moneda convertible justifica la sobre ponderación de los países de altos ingresos, pero ese grado de desequilibrio destruye la legitimidad de la institución.

Por último, la antigua costumbre de tener un director gerente del FMI europeo y un presidente del Banco Mundial estadounidense debe dar paso a la búsqueda del mejor candidato posible de cualquier parte del mundo.

Nadie que observe el mundo de hoy puede dudar de la magnitud de los desafíos que se avecinan. Mantener instituciones globales eficaces será sumamente difícil. En una época de crecientes tensiones globales, reactivar la cooperación necesaria puede parecer una esperanza perdida, pero es la única manera de evitar que el mundo parezca aún peor dentro de cinco años.